¡Hola mundo! estoy de vuelta. Este año tuve muchos cambios... me fui de la casa de mis papás para vivir con mi pololo, eso implica adaptarse a cosas nuevas y empezar prácticamente de cero ... porque compramos un depto. y por ende tuvimos que comprar todo: refri, cama, sillones, muebles, etc. A eso se le suma contratar servicios, como Internet, cable y eso... Porque claro, no tenía Internet, entonces no podía actualizar nada del blog, y cuando por fin estuvimos conectados tampoco me hacía el ánimo de escribir, porque ya no tenía una mamá que estuviera haciendo almuerzo, o lavando la ropa... ahora todo lo hacíamos solos (¡increíble las mamás cuánto trabajan!) y después de la pega igual es complicado, porque te das cuenta que casi vives en el trabajo y cuando llegas a tu casa está oscuro, comes algo y buenas noches... Pero eso, estaba en otra y por fin siento que me adapté a esta nueva vida... Fue difícil, tuve pena, miedo, angustia, rabietas... pero también muchas alegrías, momentos graciosos, descubrimientos, aventuras, diversión... Cuesta salir del nido y comenzar un nuevo camino con tu pareja, a pesar de todo el tiempo juntos, no es lo mismo pololear que convivir, se necesita de paciencia, contención, arrepentimientos y mucho mucho amor, y por supuesto las ganas de querer construir algo juntos. Yo me siento muy feliz, estoy tranquila, cada día me adapto mejor a esta nueva vida y a las nuevas rutinas que vamos creando. Es por eso que quise retomar el blog, porque ya estoy relajada y con todo el ánimo para postear cosillas varias.
Otra cosa nueva que pasó en mi vida: tenemos un gato... sip, un bello gato, pero esa es historia para otra entrada... sólo quería decir que volví y espero tener constancia... yo creo que si, que se puede.
¡Hasta la próxima!